
Hoy traemos una película muy peculiar, que trata un tema bastante recurrente en el cine, pero que no deja al espectador impasible ante la vida de un cantante de rock de los años 70, considerado uno de los grandes poetas malditos de la historia del rock. Con su forma de bailar en el escenario y sus peculiares actuaciones, en las que compaginaba una voz grave y unos bailes convulsos y sin sentido que lo transportaban a un mundo paralelo, conseguía atrapar a una juventud ansiosa por encontrar respuestas a sus inquietudes y a su necesidad de romper con un sistema que no daba respuesta a sus pretensiones.
Conforme nos vamos adentrando en el filme , el personaje nos empieza a caer mal desde el inicio...se muestra egocéntrico y presuntuoso en la mayoría de las decisiones que toma en su juventud...Su pasión por la literatura y la poesía lo encierran en sí mismo y lo elevan socialmente hasta el punto de tener que vivir emociones más fuertes, lo que provoca una aceleración en su vida...ya siendo muy joven decide casarse con Deborah, la que él considera la mujer de su vida...sin embargo, conforme nuestro poeta maldito va viviendo experiencias y madurando, se va dando cuenta de que la vida se le ha precipitado y se ha puesto demasiadas cadenas que ya, difícilmente, puede romper: su matrimonio, la llegada de su única hija, Natalie, la formación y consolidación de la banda de éxito Joy Division, que le exige compromisos constantes; la aparición de un amor imprevisto, que le recuerda la fugacidad de la existencia y la necesidad de revivir pasiones; el compromiso laboral, que le permite conocer la realidad social en la que vive; y, por supuesto, su cadena más pesada, su epilepsia, que en cualquier momento le juega malas pasadas y que nunca pudo llegar a controlar.... todo ello acaba justificando uno de los actos más egocéntricos y egoístas del ser humano: el suicidio....la única salida que nuestra peculiar estrella del rock consigue encontrar para firmar la paz entre tanto frente abierto. A pesar de todo, el personaje sigue teniendo una actitud que provoca el rechazo del espectador que, finalmente, asume que ha tomado una decisión que lo coloca en la misma situación que al principio de la película...Ian mirándose al espejo...
Un poeta maldito, sí, porque, independientemente de su talento, fue incomprendido en su época y no llegó a obtener éxito en su vida...rechazando las normas establecidas y apostando por un arte reivindicativo y provocativo...
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